
VENTAJAS DE USAR FLAME OUT® O FIRE POWER 911® EN LUGAR
DE AGUA

Reduce el consumo de agua porque es 7 a 10 veces
más eficaz que el agua sola.

Reduce el humo, disminuyendo la inhalación de material
dañino para el aparato respiratorio y aumenta la visibilidad
cambiando el humo de color negro oscuro a un blanco
limpio.

Previene rebrotes de incendios y puede ser usado como
un agente preventor de fuegos o retardante. Por ejemplo,
pre-rociando las superficies expuestas de una puerta,
pared u otra superficie con FLAME OUT® o
FIRE POWER 911® se dará a las personas que se
encuentran en peligro, así como también a los cuerpos
especiales de lucha contra éstos, una protección extra,
ya que evitará que las estructuras adyacentes a las
que se encuentran en combustión entren en llamas.
FLAME OUT® o FIRE POWER 911® además
puede ser rociado en la ropa, evitando así que esta
se inflame.

Refuerza considerablemente las capacidades del agua
de absorber calor, permitiendo que los cuerpos especiales
de lucha contra fuego (bomberos, carabineros, conaf,
etc.) entren dentro de una estructura, pieza u otro
recinto mucho más rápido.

Ayuda a eliminar el humo tóxico emanado de los siniestros.

Refuerza la actividad natural bacteriana en el medio
ambiente y acelera la biodegradación de hidrocarbonos
tales como la gasolina, aceite, y grasas que se mezclan
con él.
VENTAJAS GENERALES DE FLAME OUT® Y FIRE POWER 911®

Las ventajas de usar FLAME OUT® o FIRE POWER
911® por sobre los cinco más comunes agentes extintores
usados son significantes. Los cinco productos más
comunes usados para combatir fuegos son:
AGUA
HALON
ESPUMA QUÍMICA
POLVO SECO
DIOXIDO DE CARBONO

AGUA: Este agente usado en
la mayoría de los casos, se encuentra generalmente
en abundancia, y disponible a un costo relativamente
bajo. El agua sola no es muy efectiva sobre aceites,
químicos, y metales en combustión. En la mayoría de
los casos, grandes cantidades de agua deben ser usadas,
aumentando el daño por efecto del agua. Por supuesto,
el agua no puede ser usada en fuegos eléctricos por
completo. Ha sido demostrado que el agua sola incrementa
la intensidad del luego en algunos metales.

HALON (Hidrocarbono Halogenizado comprimido):
son un grupo de agentes extintores, envasados bajo
presión en forma líquida y utilizados de tal manera
que se vaporizan rápidamente en zonas de incendios.
Extinguen fuegos por interrupción de las reacciones
químicas envueltas en la propagación de las llamas.
Halon tiene uso limitado en los sistemas de diluvio
para centros computacionales y electrónicos, atacan
el fuego eliminando el oxígeno. Halon no es especialmente
eficaz para fuegos Clase A, considerados los más comunes,
dentro de ellos encontramos materiales en su forma
orgánica como lo son la madera, el papel y muebles.
El Halon daña la capa de Ozono y no posee efectos
enfriantes y/o congelantes importantes; por eso existe
una gran posibilidad de reiniciación del fuego después
de atacar un fuego con este producto. El Halon ha
sido prohibido por la Agencia de Protección Ambiental
el 1 de Enero de 1994. Su uso está restringido a través
de esta acción y del Protocolo de Montreal.

ESPUMAS QUÍMICAS: Concentrados introducidos
en agua en variadas proporciones. Derivados de una
combinación de espumas y sufractantes como proteínas
hidrolizadas y fluoro químicos, son utilizadas profesionalmente
y comercialmente como extinguidores. La mayoría de
las espumas químicas son altamente tóxicas. Cuando
la espuma es usada extinguiendo fuego, existe una
importante exposición del bombero al químico y al
fuego. Una vez extinguido, comienzan las dificultades
y el costo de limpieza. La espuma debe ser recogida
y puesta en recipientes libres de riesgo. La espuma
además tiende a descomponerse en incendios, aumentando
las posibilidades de reiniciación de este. Presenta
otras ventajas por sobre las espumas y químicos secos
ya que ayuda a limpiar el aire de las partículas finas
en suspención durante y después de un fuego, como
también elimina los residuos generados por dichos
agentes.

POLVO SECO: son los agentes extintores usados
en la mayoría de los casos. Aunque no presentan materiales
tóxicos, existen importantes advertencias acerca del
daño respiratorio que afectan a los usuarios que utilizan
este producto. Los extintores de polvo seco son extremadamente
difíciles de usar. Cuando se descargan, finas partículas
son expulsadas bajo presión, provocando que toda la
superficie adyacente sea cubierta y penetrada en las
pequeñas hendiduras.

DIOXIDO DE CARBONO: un gas inerte el cual es
envasado en extintores portátiles. Se usa comúnmente
para extinguir fuegos envueltos en líquidos inflamables
y equipos eléctricos. El dióxido de carbono es seguro
para el medio ambiente, sin embargo, no se recomienda
su uso para fuegos Clase A, los que se producen normalmente
en las casas. El dióxido de carbono trabaja por desplazamiento
de oxígeno del aire y cuando es utilizado en períodos
prolongados en recintos cerrados, o en alguna estructura
en llamas, generalmente debe evacuarse a la gente
que se encuentra en el interior, con equipos especiales
de respiración.
